La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino, de forma similar a una castaña, con un peso aproximado de 20 gr. y se encuentra situada bajo la vejiga y delante del recto. Está atravesada de arriba abajo por la uretra, que comunica la vejiga con el exterior.
La Hipertrofia Benigna de Próstata consiste en el aumento de volumen de una zona de la glándula (generalmente la zona muscular). Esta afección es muy frecuente en los hombres a partir de los 50 años de edad.
Síntomas
Entre los síntomas obstructivos encontramos reducción del calibre y de la fuerza del chorro de orina, alargamiento del tiempo de micción, dificultad en el comienzo de la micción y goteo postmiccional. Los síntomas irritativos vienen definidos por aumento del número y frecuencia de las micciones, necesidad de levantarse por la noche para orinar, dolor o sensación de peso en bajo vientre, escozor durante la micción y necesidad urgente de orinar.
Diágnostico
En el diagnóstico se combinan exploraciones como el tacto rectal (prueba indispensable, sencilla y sin ningún riesgo ni dolor para el paciente, que permite al urólogo valorar el estado y tamaño de la próstata, así como la posible presencia de zonas endurecidas), análisis de sangre con PSA (el antígeno prostático específico es una sustancia producida por la próstata y sus niveles en sangre son importantes para valorar las condiciones de este órgano) y ecografía (examen importante para el estudio de la próstata, rápido, seguro e indoloro, que puede realizarse por vía transabdominal o transrectal según situemos la sonda sobre el abdomen o el recto). Cuando al menos uno de estos tres exámenes aporta resultados sospechosos, es necesario realizar una biopsia prostática.
Es una prueba rápida, indolora, sin riesgos para el paciente y que consiste en obtener una pequeña muestra de tejido prostático sin necesidad de aplicar anestesia general. Este examen, en ocasiones, resulta imprescindible para obtener un diagnóstico preciso del tipo de enfermedad que afecta a la próstata.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de litiasis urinaria se hace por los síntomas clínicos, el análisis de orina y pruebas radiológicas como la radiografía simple de vías urinarias, ecografía urológica, urografía intravenosa e incluso la tomografía computerizada.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento de la HBP tiene como objetivo primordial mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados, aliviando los síntomas del tracto urinario inferior y evitando las posibles complicaciones que la enfermedad puede presentar. Las distintas opciones terapeúticas incluyen la actitud expectante (consiste en seguimiento clínico del paciente sin tratamiento alguno, solo con medidas higiénico-dietéticas y consejos de estilo de vida), tratamiento farmacológico (radica en la administración de uno o más fármacos cuando los síntomas son lo suficientemente molestos para el paciente) y tratamiento quirúrgico (se reserva para aquellos casos con síntomas muy marcados y/o que no responden a la medicación. Las técnicas quirúrgicas más frecuentes son la resección transuretral de próstata y la adenomectomía prostática).
