La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina a través de la uretra, objetivamente demostrable y que constituye para la persona que lo padece, un problema social e higiénico. Es un síntoma común que se presenta en diferentes enfermedades, afectando a todos los grupos de edad, población y sexos. Por su frecuencia, gravedad y connotaciones psicosociales y económicas, es una de las patologías más importantes de nuestra sociedad (en España el número de incontinentes se aproxima a los dos millones).
¿Cuáles son las causas?
La incontinencia se producirá por:
– Incremento inapropiado de la presión intravesical durante la fase de llenado: Hiperactividad del detrusor (contracción involuntaria del detrusor): Diferenciamos inestabilidad del detrusor si no hay causa neurológica demostrable o hiperreflexia si la causa es neurológica.
– Fallo del mecanismo de cierre del esfínter interno (relajación inadecuada o lesión orgánica), del esfínter externo y de los músculos del suelo pélvico, o ambos durante la fase de llenado vesical.
– Combinación de los mecanismos anteriores.
¿Qué tipos de incontinencia existe?
Según sus características clínicas los principales tipos de incontinencia son:
- Incontinencia urinaria de esfuerzo: es la pérdida de orina causada por aumento de la presión intraabdominal, como sucede con la tos, la risa, el Valsalva o el esfuerzo físico. Se debe al cierre deficiente de la uretra ante estas situaciones, con una actividad del detrusor normal. Previamente no existe deseo de orinar. Es más frecuente en la mujer.
- Incontinencia urinaria de urgencia: la incontinencia está precedida por un intenso y repentino deseo de orinar, del que el paciente es consciente. En muchos casos la pérdida de orina se origina en su ida al lavabo.
- Incontinencia mixta: es la pérdida de orina involuntaria acompañada de síntomas tanto de incontinencia de esfuerzo como de urgencia. Se debe a la hiperactividad del detrusor combinada con la disfunción del esfínter uretral. Es muy típica en mujeres mayores y ancianos prostáticos.
- Incontinencia por rebosamiento: es la pérdida de orina causada por una vejiga distendida, con una gran presión intravesical que supera la presión uretral, a pesar del correcto funcionamiento de los sistemas esfinterianos. Es frecuente en pacientes ancianos varones por culpa de una obstrucción a la micción ocasionada por el crecimiento de la glándula prostatica.
¿Cómo se diagnostica?
La valoración inicial debe iniciarse con una completa historia clínica y diario miccional, exploración física detallada (general, ginecológica, tacto rectal y neurológica en algunos casos), analítica de sangre y orina, y pruebas complementarias (pueden incluir radiografía simple de abdomen, ecografía urológica, urografía intravenosa, flujometría y estudios urodinámicos).
¿Cuál es el tratamiento?
Indudablemente la respuesta es afirmativa, podemos dar soluciones definitivas en muchas ocasiones, bien por los excelentes resultados de los nuevos fármacos, bien a través de soluciones quirúrgicas y tratamientos paliativos que mejoren la calidad de vida de los pacientes con incontinencia urinaria.
