La capacidad reproductiva de la especie humana es baja, si tenemos en cuenta que la probabilidad máxima de embarazo en periodo fértil es de 30-35%. La incapacidad de obtener un embarazo que finalice con un nacido vivo después de un año de relaciones se define como infertilidad.
Se calcula que alrededor de un 15% de las parejas están afectadas por este problema y la causa masculina es el motivo de ello en un 40% de los casos.
Fisiología
La función reproductiva masculina está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-testículo mediante un sistema de retroalimentación hormonal.
Los testículos producen esperma y hormonas sexuales, mientras que los conductos y glándulas accesorias participan en la maduración, transporte y composición del eyaculado.
La espermatogénesis, que dura unos 75 días, asegura la renovación continua de espermatozoides. Tras su producción, estos maduran durante unos 12 días en el epidídimo antes de volverse funcionales.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de infertilidad masculina debe basarse en la anamnesis, la exploración física y una serie de estudio complementarios.
- Anamnesis: debe ser exhaustiva, indagando sobre antecedentes familiares, patología importante en la infancia, intervenciones quirúrgicas, sobre todo en el área inguino-escrotal, toma de fármacos, trabajo (lugares de trabajo sometidos a altas temperaturas, por ejemplo fundiciones, pueden alterar la producción espermática), hábitos tóxicos.
- Exploración física: hay que realizar una correcta evaluación del aparato reproductor masculino con un examen cuidadoso de los testes, epidídimos, conductos deferentes, identificar si existe varicocele, pene, tacto rectal, observación de los caracteres sexuales secundarios.
- Seminograma: teniendo en cuenta la variabilidad biológica en un mismo individuo, se recomienda un mínimo de 2 análisis que incluyan estudio de las características macroscópicas (volumen, viscosidad, color) y microscópicas: recuento, movilidad, vitalidad, aglutinación y morfología; recuento de elementos anormales (leucocitos y hematíes) y estudio químico.
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Evaluación endocrina: se determinaran gonadotrofinas (FSH, LH), prolactina (PRL), testosterona. Valores elevados de FSH (mas del doble) nos indicarán fallo testicular.
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Estudios cromosómicos.
¿Cuál es el tratamiento?
En general, es importante enfrentarse al problema con el tratamiento adecuado a la causa específica; ahora bien, dado que en muchos casos no es posible descubrir la etiología, cuando disponemos de semen subfértil se recurre a las técnicas de reproducción asistida.
Podemos hablar de 3 líneas de abordaje terapéutico: intervención quirúrgica, tratamiento médico y técnicas de reproducción asistida.
Intervención quirúrgica
Se aconseja en los casos en los que haya obstrucción de los conductos excretores. Puede ser una alteración de tipo congénita o adquirida. Destaca, por ejemplo, la vasovasostomía, que es la intervención con la que se intenta conseguir la reversión de la vasectomía.
Tratamiento farmacológico
En el caso de determinarse un problema endocrino específico, el tratamiento estará bien definido. Sin embargo, en la mayoría de los casos se presentan oligozoospermias idiopáticas donde las gonadotrofinas y la testosterona son normales. Estos casos se intentan resolver con diferentes tratamientos empíricos.
Técnicas de reproducción asistida
Son las técnicas con que se quiere sustituir o complementar al contacto sexual para que la fertilización tenga lugar. Es la opción después del fracaso del tratamiento médico o quirúrgico.
