¿Cuáles son los tumores urológicos más comunes?
A priori, es imposible determinar qué tipo de tumor es el más agresivo, ya que dependerá del órgano afectado y la extensión, pero sí que se sabe cuáles son los tumores urológicos más frecuentes: en primer lugar el cáncer de próstata, seguido del cáncer de vejiga y el cáncer de riñón.
Mientras que hasta hace apenas una década, el cáncer de riñón no era fácilmente tratable, el cáncer de próstata y el cáncer de vejiga sí que llevan bastante tiempo con un tratamiento eficaz.
Por un lado, cada vez más personas sufren tumores urológicos, pero por otro lado tenemos que indicar que quizá se deba a que la tasa de detección también es cada vez mayor, así como los factores de riesgo también lo son, como puede ser el tabaco, la alimentación o llevar una vida sedentaria.
Epidemiología
El cáncer de próstata es la 3ª neoplasia más frecuente en varones y la 3ª causa de muerte por cáncer en nuestro país. Su incidencia aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, y es más frecuente en la raza negra. Factores como la dieta occidental y antecedentes familiares elevan significativamente el riesgo.
Síntomas
El cáncer de próstata, al igual que la mayoría de los tumores, en estadios iniciales no produce sintomatología alguna y es por ello por lo que su diagnostico se basa en exploraciones y pruebas complementarias.
Diagnóstico
Las herramientas diagnosticas principales para buscar la existencia de un cáncer de próstata son la determinación de PSA en sangre, el tacto rectal y la biopsia prostática transrectal ecodirigida.
- El PSA es una proteína que se produce en la próstata y circula por la sangre..
- El tacto rectal permite valorar tamaño, consistencia y posibles áreas sospechosas.
- La biopsia prostática obtiene muestras guiadas por ecografía y determina tipo tumoral y grado de Gleason.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de próstata localizado (cuando mediante técnicas de imágen sabemos que no existe cáncer más allá de la próstata) tiene intención curativa y puede conseguirse mediante cirugía (prostatectomia radical), radioterapia externa o braquiterapia.
Epidemiología
El cáncer de vejiga es el tumor más frecuente del tracto urinario. Aproximadamente el 80% de los pacientes con cáncer de vejiga presentan la enfermedad confinada a la mucosa o sub-mucosa sin evidencia de infiltración de la capa muscular.
Constituyen grupos de riesgo los trabajadores de las siguientes industrias: imprenta, hierro y procesado de aluminio, pinturas industriales, gas y alquitrán. Otro factor de riesgo importante es el tabaco, el cual triplica el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga.
Síntomas
La hematuria es el hallazgo más común de los tumores vesical no músculo invasivos. El aumento de la frecuencia miccional, escozor miccional o urgencia podrían ser síntomas de la existencia de un CIS (carcinoma in situ).
Diagnóstico
- Mediante la urografía intravenosa los tumores de gran tamaño pueden aparecer como defectos de replicación en la vejiga.
- La ecografía abdominal permite visualizar las masas renales, detectar hidronefrosis, y visualizar lesiones de la pared vesical. Combinada con la radiografía simple puede ser tan adecuado como la urografía en el diagnóstico de la hematuria.
- La citología urinaria consiste en el examen de orina en búsqueda de células tumorales obtenidas durante la micción.
- La cistoscopia es la técnica diagnóstica de elección para confirmar la existencia de un cáncer de vejiga.
Tratamiento
El tratamiento inicial del cáncer de vejiga consiste en la resección transuretral del tumor (RTU). Esta intervención quirúrgica se realiza mediante anestesia general o raquídea.
El paciente suele permanecer ingresado en el hospital 48-72 horas hasta que se retira la sonda y es dado de alta hospitalaria. El material extraído mediante la RTU es enviado para estudio del patólogo.
Epidemiología
El cáncer de testículo es una neoplasia poco común. Representa el 1-2% de todos los tumores malignos del hombre. Actualmente es la neoplasia más frecuente en el intervalo comprendido entre los 15 y 35 años de edad.
Síntomas
El síntoma principal del TGT (tumor germinal testicular) es el incremento del tamaño testicular, que suele ser indoloro. El dolor lumbar es una forma de debut menos frecuente que, al no relacionarse directamente con patología testicular, produce diagnósticos tardíos.
Diagnóstico
Una ecografía testicular y la dosificación en sangre de la alfafetoproteina (AFP) y de la cadena beta de la hormona gonadotrofina coriónica (BHCG) son suficientes para confirmar la presencia de un tumor, sospechado o no por la palpación clínica, en más de un 90% de ocasiones.
Tratamiento
La primera maniobra terapéutica universal para todos los TGT es la realización de una orquiectomía reglada por vía inguinal. El tratamiento posterior depende de la histología (TGS vs TGNS), estadificación y factores pronóstico presentes en cada caso. En caso de ser necesario, el tratamiento posterior se basa en ciclos de quimioterapia sistémica.
Epidemiología
El cáncer renal constituye el 3% de todas las neoplasias malignas del adulto. Es más frecuente en el varón, con una relación hombre:mujer de 2:1. El tabaco, en cualquiera de sus formas, se ha relacionado con un aumento en la incidencia del cáncer de células renales. Se ha observado un aumento de su incidencia de este tipo de tumor en pacientes con insuficiencia renal terminal y en el riñón poliquístico del adulto.
Síntomas
Los principales síntomas del cáncer renal son la hematuria (expulsión de sangre por la orina) y el dolor lumbar, aunque actualmente la mayor parte de ellos son diagnosticados incidentalmente mediante ecografía o TAC realizadas por otro motivo de consulta diferente.
Diagnóstico
Las pruebas principales para el diagnóstico de estos tumores son la ecografía, el TAC y/o la resonancia magnética.
Tratamiento
El tratamiento de elección es la cirugía con la consiguiente extirpación del tumor. Desde hace unos años la misma técnica puede realizarse mediante laparoscopia consiguiendo el mismo objetivo pero minimizando considerablemente los efectos de una cirugía abierta.
Epidemiología
La incidencia del cáncer de pene en Europa y Estados Unidos es inferior a 1/100.000 hombres, pero en países del tercer mundo supone hasta el 20% de la patología neoplásica del varón.
El carcinoma escamoso o epidermoide representa el 95% de los tumores de pene. Otros tumores tales como el melanoma, carcinoma de células basales, sarcoma de Kaposy, angiosarcoma son muy infrecuentes.
Síntomas
El principal síntoma del cáncer de pene es la existencia de una lesión verrugosa o plana, ulcerada, habitualmente localizada en el glande o prepucio.
Diagnóstico
La simple detección de una lesión o herida en el pene que no cura en un plazo de 15-20 días nos tiene que poner en alerta y acudir al urólogo.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de pene depende del estadio y del grado tumoral. En lesiones de pequeño tamaño y de bajo grado puede realizarse una cirugía conservadora del pene
